NUESTRO CLERO

NOTA 

En octubre de 2026 se ha incorporado a nuestra parroquia, Santiago Vidal, seminarista. Si Dios quiere, será ordenado diácono el 8 de mayo de 2027.

Aunque hasta esa fecha no debería estar su biografía en este apartado, tras explicar con estas líneas este aspecto, vemos interesante ponerlo para conocer un testimonio muy provechoso para todos.

Párroco: José María Crespo

José Mari nace en Beasain, Guipúzcoa, en 1964.

Entra en el seminario de los Misioneros Claretianos a los 17 años.

Siendo aún seminarista, le destinan un año a Honduras.

De vuelta a Madrid, sigue sus estudios y se licencia en Teología Moral y realiza un Master en Orientación familiar.

Es ordenado sacerdote en 1990, iniciando su ministerio en Madrid. Posteriormente el provincial claretiano le destina de misión a Rusia, donde permanece desde 1998 a 2000.

La mayor parte del tiempo desarrolla su misión en San Petersburgo. Forma parte de una comunidad en la que hay 4 sacerdotes y 6 seminaristas.

También estuvo unos meses en Siberia en las misiones de Krasnoyarsk, donde al llegar la temperatura era de -40°C, y en Múrmansk.

De vuelta a España, le mandan nuevamente a Honduras donde permanece durante 6 años, en la ciudad de San Pedro Sula.

En 2006 vuelve a España, siendo destinado a Logroño permaneciendo allí 3 años.

Regresa a Madrid donde se une a la Archidiócesis de Madrid, siendo su primer destino como sacerdote diocesano, la parroquia de Nuestra Señora de las Fuentes. Allí está 10 años, primero como vicario y los últimos años como párroco.

De ahí le mandan como párroco a la parroquia Santísima Trinidad de Villalba donde está 4 años.

En septiembre de 2022 llega a nuestra parroquia Santa María como párroco. Nombramiento

Vicario: Alejandro Pulido

Alejandro nació en Madrid en 1989. Creció en una familia sencilla y trabajadora del barrio de Hortaleza. En un ambiente no muy practicante prendió la llamada del Señor desde muy pronto. Dios le concedió desde muy niño, fruto de la gracia del Bautismo, una profunda vida espiritual y una gran sensibilidad hacia lo religioso. En la amistad con Cristo y con la Virgen desde muy pequeño se sintió inclinado a entregar su vida como sacerdote. A la pregunta «qué quieres ser de mayor» iba acompañada la respuesta: «sacerdote, profesor y payaso». Esa llamada no se apagó con los años, si no que en medio de los retos normales de los jóvenes de su generación, seguía latente y a los 16 años tuvo una experiencia de acercamiento mayor a la Iglesia, gracias al testimonio de una profesora católica en el instituto público. 

Tras varios años de maduración en la fe en un movimiento, la Milicia de Santa María, y de vivir esa fe en la universidad Complutense, donde estudió psicología, decidió dar el paso de discernir en la Iglesia la autenticidad de la llamada al sacerdocio que Dios le había concedido y tras varios años de preparación y escucha, esta llamada ha sido concretada en la ordenación que le confirió D. Carlos Osoro el 20 de junio de 2020.

Tras un tiempo en la parroquia Santa Teresa Benedicta de la Cruz Llegó a  Santa María a principios de 2021. Donde Dios, afirma Alejandro, “me pide hoy seguir respondiendo a ese don que me ha concedido”.

 

Adscrito: Isidro Maldonado Collado

Isidro nace en Manzanares (Ciudad Real) en 1966.

A los 19 años ingresa en el seminario Diocesano de Ciudad Real.

Posteriormente se traslada a la Diócesis de Alcalá de Henares que por entonces iniciaba su caminar como diócesis.

Finaliza sus estudios eclesiásticos en la Universidad Eclesiástica de San Dámaso de Madrid.

Fue secretario particular del Obispo, siendo aún seminarista y durante el diaconado.

Es ordenado sacerdote en 1996, iniciando su ministerio como vicario parroquial en la urbanización “Santo Domingo” de Algete.

Posteriormente será párroco en Campo Real.

A través del Departamento de Migraciones de la Conferencia Episcopal se traslada a la ciudad alemana de Colonia como capellán de la Misión Católica de Lengua Española. Posteriormente se le encomienda también la misión de Bonn, atendiendo ambas comunidades. Estará en Alemania ocho años.

A su regreso a Madrid es nombrado vicario parroquial en la parroquia de San Pedro y San Pablo de Coslada, después de cuatro años, es nombrado párroco a Valdeavero, desde donde atenderá también Ribatejada (ambas poblaciones están en la C. Madrid, próximas a la provincia de Guadalajara).

Allí, siendo arcipreste de la zona (Daganzo) se ofrece voluntariamente para atender el Hospital Universitario de Torrejón de Ardoz, al no haber ningún sacerdote para atenderlo en aquel momento.

Es el curso 2015-2016. Desde ese momento comparte su dedicación al hospital con las demás ocupaciones pastorales.

Después de la pandemia de 2020, cuenta con un tiempo sabático. Tiempo de reflexión y oración que le lleva a la decisión de centrar su ministerio aún más en el servicio a los enfermos especialmente, como respuesta a la llamada de Dios.

Ya en la diócesis de Madrid ha atendido, durante los dos últimos años, como capellán en el Hospital General de Villalba, viviendo y colaborando en la parroquia Virgen del Camino de Villalba.

Desde el 1 de octubre de 2024 es capellán del Hospital Puerta de Hierro de Majadahonda y colabora siendo adscrito en nuestra parroquia de Santa María.

Santiago Vidal (Seminarista)

Santiago nació en Madrid en 1993. Creció en una familia católica y un colegio de ideario católico en la zona de la Estrella. En el seno de la familia y a través del colegio fue recibiendo la formación y haciendo crecer esa espiritualidad, recibiendo los sacramentos en el colegio.

Con 14 años ya sintió la vocación sacerdotal, pero las circunstancias de la vida hicieron que esa llamada inicial se fuese “apagando”.

En la universidad comenzó a vivir “la vida del mundo” y aunque nunca dejó de acudir a la Iglesia, se vio viviendo una doble vida, y la fe se fue resquebrajando.

Comenzó a dar catequesis en la parroquia del Consuelo en el barrio de Vallecas, donde vivía y caminaba en la fe su abuela. Allí le invitaron a servir en un campamento en 2014 y en la adoración Eucarística pudo encontrarse con Cristo y pasar de esa fe “tradicional” a una fe personal.

Desde entonces su vida empezó a girar entorno a Jesús y poco a poco fue dedicando su tiempo a la Iglesia. En la JMJ de 2016 comprendió que la fe no se podía vivir solo y terminó de integrarse en la comunidad parroquial para poder crecer en esa amistad con Jesús que había transformado su vida.

Con el tiempo empezó a preguntar al Señor que plan tenía pensado para él y el 4 de diciembre de 2019 en la iglesia de Santa Bárbara se despertó de nuevo aquella vocación, cuando el sacerdote ofrecía el pan y el vino y sonó la canción de Iglesia Peregrina, se vio llevando a Jesús al mundo entero y reavivó en su alma ese amor profundo e intenso que sintió cuando se encontró por primera vez con Jesús.

En septiembre de 2020 entró en el seminario, tras hacer el año de discernimiento. Ahora es profundamente feliz, está ilusionadísimo con su nuevo encargo pastoral en Santa María en este último curso y se muestra confiado en manos de la Iglesia para discernir si es voluntad del Señor que sea ordenado diácono.

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