Durante la decada de 1980, la parroquia de Santa Catalina necesitaba un nuevo centro que prolongara la atención pastoral, para ello, adquirió una parcela donde se ubicaría la nueva iglesia.
El Vicario Episcopal zanjó la idea de una prolongación de Sta. Catalina y dijo taxativamente que fuese una parroquia distinta, es así como nació nuestra parroquia de Santa María.
Fue nombrado párroco de la nueva parroquia D. Santiago Nogaledo y como vicarios los hermanos Ramón y Francisco Puértolas, los tres se habían conocido y trabajado juntos en la Parroquia de Santa Catalina.