Homenaje a D. Santiago Nogaledo

D. Santiago falleció el 12 de octubre de 2026, nueve días después de recibir este homenaje. D.E.P.    Funeral (viernes 30 Oct. 20:15)

El pasado sábado 3 de octubre de 2026, celebramos una Misa y homenaje al primer párroco de Santa María, D. Santiago Nogaledo, quien estuvo de párroco en Santa María desde 1990 hasta 1998.

Durante la celebración se leyó el mensaje para Santiago, escrito por sus dos amigos sacerdotes, Ramón y Paco Puértolas que estuvieron con Santiago en Santa María desde el principio.

También se leyó la carta que Santiago escribía a toda la comunidad de Santa María sobre su amor a Jesús.

Al finalizar el acto, la comunidad asistente se hizo una foto junto con él y le saludaron mostrando el cariño que le tienen.

Testamento Espiritual de D. Santago Nogaledo

 

 VOLVER A JESÚS

Los cristianos necesitamos situar a JESÚS en el centro de nuestra vida.

JESÚS es lo mejor que tenemos en la Iglesia y es lo mejor que podemos ofrecer al mundo.

Necesitamos un contacto vivo con su persona y esto se logra con la lectura saboreada de los Evangelios.

No basta con afirmar que JESÚS es DIOS. Es preciso saber que DIOS se encarna y revela en JESÚS.

JESÚS es el mejor amigo de la vida humana.

No vino a organizar una RELIGIÓN, sino a anunciar el REINO DE DIOS. Marcó el camino y se puso delante amando hasta la muerte.

El REINO DE DIOS es la misma vida Dios, que es COMUNIÓN. Y éste es su querer: el amor de unos a otros, de todos a Dios y de Dios a todos.

El UNIVERSO = todo vertido en el UNO es reflejo de DIOS y los seres humanos tenemos que interpretar esa sinfonía cósmica.

Nadie se puede realizar como persona humana si no es al estilo de JESÚS:

Buscando la verdad de todo y amando a todo según su verdad. Soy un ser en el mundo, con los demás y para los demás. Así se vivió JESÚS.

Su Resurrección es la culminación de su entrega total a los demás.

Mensaje escrito por Ramón y Paco Puértolas a Santiago Nogaledo

Muy querido amigo Santiago:

Ante la limitación física de estar allí presentes, nos refugiamos en esta “epístola” que nos gustaría conociera toda esa comunidad Parroquial.

Tú ya venías con el riquísimo bagaje de la familia de los Operarios, de la labor pastoral realizada en S. Cristóbal (Parque Móvil) y de tu fructífera tarea en Salamanca con el seguimiento del Concilio Vaticano II. A ello se sumaba tu apuesta por el Campamento de Peñas Blancas.

A mi llegada a Santa Catalina, año 1983, empatizamos enseguida. “Santiago, el de la Misa de 8”.

Conocí de inmediato tu ilimitada generosidad, a la que prudente y acertadamente me tocó poner freno. Venía de tu tiempo en la Pastoral Familiar. Esta generosidad te ha acompañado toda la vida. Muchos la podemos certificar: lo tuyo al servicio de los demás.

Se puso en marcha con entusiasmo la Escuela de Teología. Dada mi relación con la U. Pontificia Comillas, contamos con la colaboración de profesores de la misma. Fue una iniciativa de mucha altura y muy adaptada para catequistas y profesores de Religión; a la postre, para todos los interesados en la formación religiosa.

Se incorpora Ramón al equipo de Santa Catalina: los dos hermanos, pluriempleados en la Delegación de Enseñanza de la diócesis y en la capellanía de la Facultad de Farmacia de la U. Complutense.

Nace NOGALSA, aún viva, para compartir temas religiosos y cuna de los autores de Libros de Religión para la escuela. Tarea que otros seguimos hasta el final y en todos los niveles educativos en la Editorial Santillana.

A nivel de un municipio en crecimiento como Majadahonda surge la idea de construir otro edificio que prolongara la atención pastoral. El compartir la mesa, como hacía Jesús de Nazaret, siempre ha dado frutos añadidos. En una de aquellas sobremesas, presente el entonces Vicario Episcopal zanja la idea de una prolongación de Sta. Catalina y dice taxativamente: Que la novedad sea una parroquia distinta. Además, traía en su agenda la distribución de los sacerdotes para atenderla: Allí vais, tú Santiago, Ramón y Paco. Y así comenzó lo que hoy se celebra.

Una experiencia inolvidable: con la ayuda inestimable de laicos comprometidos, quedó construida, no sin algún sobresalto por temas económicos, la nueva parroquia en la que estáis gozosamente reunidos. Quedó terminada, pagada y puesta en marcha con una notable vitalidad como comunidad cristiana, que mantiene hasta ahora.

No puedo olvidar una escapada que realizamos los dos antes de estrenar formalmente la tarea parroquial, visitando el Cantábrico, con paradas en Comillas, Santillana del Mar… y aterrizaje en Noceda, en tu casa, por el norte, tierra de tu íntimo amigo y cofundador de «PEÑAS BLANCAS», Manolo, al que prematuramente llamó el Señor a una nueva y definitiva existencia.

Y ya: Tú, Santiago, párroco y coordinador de toda la programación pastoral, pero siempre dejando autonomía para la dedicación más específica de Ramón a la catequesis. En un curso se contabilizaron 1.300 niños y 150 catequistas; ese mismo año hubo 208 confirmados. El gozo compartido es que seguimos en contacto con bastantes de aquellos que han permanecido fieles al don del Espíritu.

Y la de Paco se orientó a un amplio abanico de la acción social. En cada campo estábamos apoyados por suficientes colaboradores: desde la acogida, la economía, la catequesis y la liturgia hasta todas las ofertas que no olvidaban a los no creyentes o no practicantes.

Excelente iniciativa de los rastrillos que han ido a más y el nacimiento del periódico que editábamos y se repartía gratis, fundamentalmente preparado por seglares.

Por la actualidad del tema: No podemos olvidar, ya desde entonces, la positiva labor de cara a la integración de los inmigrantes que iban llegando al municipio. Los grupos más numerosos como los peruanos y los marroquíes con algunos de los cuales tuvimos convivencias y diálogos de tipo religioso. También peregrinación a Lourdes con hispanoamericanos. Surgió y sigue “ENTRE CULTURAS”.

Permitid que compartamos una experiencia ya conocida por muchos: Cada domingo compartíamos cena, rotativamente en las respectivas casas, con otro amigo. Juanjo Beltrán (+) que ya nos adelantó en el Reino, y que resultaba un colaborador pastoral con sus ideas y libertad para espacios de autocrítica.  Tanto Juanjo como tú, o tu hermana Teresa presente, maestros en la cocina, imposibles de imitar por nosotros,  que nunca pasamos de aprendices.

Otra experiencia muy grata fueron algunos viajes de verano realizados en el mini grupo de amigos. Baste uno como botón de muestra. Ramón al volante por Europa, Juanjo de GPS, tú y yo gestionando la economía. En Génova pudimos ver perfectamente el eclipse solar.

Junto a las bellezas que podíamos admirar, nunca olvidaste el disgusto vivido en Bratislava. Era domingo y, al entrar en una parroquia para participar en la Eucaristía, un nativo vio tu cartera y «la cambió de bolsillo». Para colmo, era el día de tu cumpleaños y la indefensión era total en un país extraño. Pero seguimos felizmente el itinerario previsto.

Y, al regreso, siempre con alegría, vuelta a la tarea.

Por cierto, nunca dejaste de acudir a cualquier servicio pastoral solicitado fuera del territorio de la parroquia. Tu disponibilidad que compartimos. Tampoco a la cita del Campamento cada verano, eso sí, acampando en tu sencillo “vaticano”. Ramón te seguía la experiencia con el Campa parroquial, prolongación de la catequesis.

Vamos terminando para no abusar ni aburrir a nadie. El Sr. arzobispo había adoptado el criterio de ocho años de permanencia de un párroco en una parroquia. No ocultaste ni el documento de tu nombramiento ni tu coherencia. Terminado el plazo, dejaste el camino libre para que otro sacerdote se hiciera cargo del timón de la parroquia, una barca abarrotada de viajeros, surcando el tiempo con Jesús en la proa.

Y, por fin, Santiago has sido, y aún lo intentas, un gran apóstol con tus publicaciones, en letra grande pensando en los mayores. Ahora diríamos que te has convertido en un inquieto influencer.

Vaya todo esto con todo cariño para tu querida hermana TERESA, sobrinos, Clarita y Fernando, Montse y Santi y la familia entera. También a los que antecedieron en el Reino.

Y un recuerdo muy cordial a toda la comunidad parroquial de Santa María, sin olvidar a los sacerdotes a los que no conocemos personalmente de los que llegan reiterados testimonios de su exitosa pastoral en vuestra inolvidable y muy querida comunidad parroquial.

Terminamos. Si contáramos todos los recuerdos no cabrían en…

Querido Santiago, gracias por tu testimonial actitud ante la debilidad física provocada por la edad, que encajas dentro de los planes del Señor para ti.

Gracias por tus siete décadas como sacerdote en muy diversos ámbitos.

A todos paz y bienestar. Con todos y por todas oraciones ante Santa María.

Desde Jaca…

     Ramón y Paco Puértolas

Scroll al inicio